Me concedió una tregua.

Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, 
pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme.
La tregua - Mario Benedetti

1 comentario:

  1. Excelente post, muchas gracias por compartirlo, da gusto visitar tu Blog.
    Te invito al mio, seguro que te gustará:
    http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

    Un gran saludo, Oz.

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